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Los masajes y tratamientos ayurvédicos responden a estas necesidades mediante la aplicación de relajantes maniobras de masaje, ayudados por aceites esenciales y plantas aromáticas, medicinales y especias, que equilibran el organismo a través de la estimulación de los centros de energía (chakras). Asimismo, se tratarán los problemas cosméticos con el empleo de emplastes de micronizados de plantas y barros.
En los masajes se emplean aceites esenciales puros, que son equilibradores, y aceites (vehiculares) vegetales vírgenes o de primera presión. En la realización de los tratamientos
se utiliza, además, barros y micronizados de plantas según el efecto que se busque: «aliviar el estrés, ansiedad, celulitis,
reafirmación, piernas cansadas, acné, etc.».
Atma - Ayurveda utiliza en todos los tratamientos unos saquitos, denominados pindas (saquitos de bienestar), que contienen micronizados de plantas y semillas de arroz. Para los tratamientos se utilizan seis, dos por cada dosha. Las manipulaciones con pindas buscan equilibrar y desbloquear los chakras, movilizar y activar la energía emocional. El tratamiento ayurvédico empieza identificando al
dosha dominante mediante un sencillo test.
El Ayurveda considera que las características físicas y psíquicas de cada persona vienen fijadas por las diferentes fuerzas biológicas y energéticas que constituyen cada organismo, denominadas doshas. Cualquier desequilibrio en los doshas se manifiesta en la persona. Existen muchos factores que pueden afectar este equilibrio, desde la dieta hasta los cambios de estación. El estrés también puede alterar la armonía de los doshas.

Los doshas surgen de la combinación de los cinco elementos y son considerados como los tres principios energéticos primarios que regulan todos los procesos fisiológicos y psicológicos del ser humano. La salud depende del equilibrio de estas tres fuerzas en el organismo. Cada dosha se compone de las cualidades de dos elementos y de estos recibe su carácter.
- Los elementos éter y aire se combinan para formar vata.
- El fuego y
el agua, para formar pitta.
- El agua y la tierra, para formar kapha.
Vata - Es la principal impulsora del cuerpo. Promueve la circulación y reparte prana (fuerza vital) por todo el organismo. Vata gobierna el principio del movimiento o vibración, tanto física como mental. Es la fuerza que dirige los impulsos nerviosos, la circulación, la respiración y los procesos de eliminación. Es la más importante de los tres doshas. Cuando vata está desequilibrada, el cuerpo enferma rápidamente porque el prana deja de fluir con normalidad. La fuerza vata se asienta en las «cavidades» del cuerpo y en la cabeza.
Pitta - Es la fuerza del «fuego interno». Significa ‘aquello que digiere las cosas’. Es responsable de todas las transformaciones químicas y metabólicas en el organismo, así como de la producción de calor. Pitta es la fuerza que mueve los procesos hepáticos y la asimilación de nutrientes en el intestino delgado durante la digestión. También gobierna la habilidad para digerir ideas e impresiones. La fuerza pitta genera personas de gran vitalidad, coléricas, críticas y competitivas, que gustan de la acción y la eficacia. La fuerza pitta se asienta en el intestino delgado y en el hígado.
Kapha - Se manifiesta como la fuerza de la estructura, es lenta, pesada y húmeda. Kapha es la formadora de proteínas, los verdaderos ladrillos del edificio corporal. Da fuerza y estabilidad tanto física como psicológica. Confiere resistencia contra la enfermedad y puede apoyar el proceso de curación. La fuerza kapha se asienta en los bronquios, los pulmones y la médula ósea.
Características personales de los tipos vata, pitta y kapha
Las energías vata, pitta y kapha combinadas en diferentes porcentajes, establecen, según Ayurveda, la constitución psico-corporal del individuo. La mayoría de la gente es una mezcla de doshas, con uno generalmente más predominante que otro. Los tipos únicos vata, pitta o kapha son escasos. A continuación se describen algunos parámetros constitucionales de cada uno de ellos.
Vata: Complexión corporal: delgada, caja torácica estrecha, poca musculatura. Venas, tendones y huesos: visibles, articulaciones prominentes y huesudas. Peso: liviano, le es difícil aumentar el peso. Ojos: pequeños, oscuros, apagados. Nariz: punta redondeada, pequeña. Piel: seca, con tendencia a deshidratarse, apagada, susceptible de eczemas y psoriasis; suele mostrar signos de envejecimiento prematuro. Cabello: escaso, seco, quebradizo. Mente: muy activa, cambiante, nunca descansa. Expresión oral: rápido al hablar, muy hablador, inoportuno. Actividad: hiperactivo, se fatiga con facilidad. Apetito: frecuente, irregular, en general come poco. Emociones: ansioso, temeroso, entusiasta y creativo. Actitud: imprevisible, cambiante e impulsivo. Sueño: duerme irregularmente, tendencia al insomnio. Temperatura o clima: no le gusta el frío.
Pitta: Complexión corporal: mediana. Venas, tendones y huesos: venas y huesos sobresalen menos. Peso: promedio, aumenta y baja su peso con facilidad. Ojos: claros, penetrantes. Nariz: puntiaguda, mediana y enrojece con frecuencia. Piel: fácilmente irritable y sensible con tendencia a enrojecerse, inflamaciones y granos; suelen ser grasas. Cabello: no muy abundante, fino, graso, canas y calvicie prematura; suelen ser rubios. Mente: aguda y práctica. Expresión oral: medio, cortante y mordaz. Actividad: agresivo, vehemente, enérgico. Apetito: buen apetito, sed y hambre constantes, disfruta al comer. Emociones: intenso en sus emociones, se irrita fácilmente, tendencia a la ira, enfurecimiento, rabia. Actitud: enérgico y desafiante; es eficaz en todo lo que hace, optimista. Sueño: duerme lo suficiente, a veces le cuesta conciliar el sueño. Temperatura o clima: no le gusta el calor, temperatura corporal ligeramente alta, pies y manos ligeramente calientes.
Kapha: Complexión corporal: corpulento, fuerte, sólido; tendencia a acumular grasas y líquidos. Venas, tendones y huesos: no son visibles. Peso: excesivo, lo aumenta con facilidad. Ojos: grandes, atractivos. Nariz: grande, recta. Piel: tiende a ser algo grasienta y ligeramente húmeda. Cabello: abundante, grueso y algo graso, oscuro. Mente: calmada, pacífica y equilibrada. Expresión oral: lento y rítmico; cuidadoso. Actividad: calmado y parsimonioso. Apetito: moderado y constante, prefiere la calidad a la cantidad. Emociones: alegre y pacífico; paciente y tranquilo; puede ser avaro y posesivo. Actitud: conservador, conciliador, risueño, no se enfada por casi nada. Sueño: duerme rápida y profundamente, más horas que el promedio. Temperatura o clima: tolera el calor y el frío.
Desequilibrio de los doshas
Vata
- En la mente: ansiedad, dispersión mental, miedo, indecisión.
- En el cuerpo: arrugas, piel muy seca, psoriasis, estreñimiento, fisuras en pies y en labios, anorexia, dolores en articulaciones, gases, puntas del pelo abiertas, caspa, uñas quebradizas, tortícolis, ronquera, hipo, bostezo, ciática, diarrea, artritis sacroilíaca, rigidez en la espalda, dolor en el pecho.
Pitta
- En la mente: ira, agresividad, enfado, rabia, frustración, crítica.
- En el cuerpo: eczema, alergia, exantema, acné rosáceo, dermatitis, picor en ojos, enrojecimiento de la piel, hiperacidez, tendencia a sangrar, halitosis, temperatura alta, úlcera de estómago, ojos enrojecidos, fatiga muscular.
Kapha
- En la mente: depresión, negatividad, ánimo posesivo, avidez, apegos, desánimo.
- En el cuerpo: exceso de grasa en la piel, flacidez, retención de líquidos, papada, vientre prominente, obesidad, edema, asma, bronquitis, gripe, tos, inflamación de piernas, diabetes, quistes, bulimia.
